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“No transmitas el saber a quien no sea de nuestra Religión. No escribas las palabras,                                             
Dirígelas directamente a la mente de la persona,  para que ve y cultive la personalidad,  La humanidad y se convierta en buda”  


                                                                    






Bodhidharma

La escuela Zen se configuro durante el siglo VI en china en el seno de la escuela Chan  cuyas doctrinas fueron importadas de la india por Bodhidharma en el anos 527 y encuentra su expansión en Japón en el corriente del siclo IX. Las técnicas ascéticas y de meditación  integradas en el budismo Zen son de origen tantricos y fueron adoptadas por las castas guerreros de Japón como lo fue el yoga por los kastriyas, los antiguos guerreros del norte de la india.

El zen aparece con la época llamada: “Fin de ley” para los budistas. Para ellos el mundo se define en tres etapas:
-          Una primera época que sigue la muerte del buda histórico y cuyas enseñanzas son todavía comprendidas.
-              Una segunda época en la que la enseñanza se degrada.
-           Una época de angustia y desesperación o solo queda  rezar y confiar en las personas que, supuestamente, han logrado un nivel más elevado de conciencia.


El Zen se opone a este sistema de pensamiento y afirma que el individuo debe tomar conciencia de su naturaleza búdica por si mismo en esta vida, en este cuerpo, y de un modo espontaneo. 
El budista busca la iluminación que podríamos traducir por una paz proporcionada por el conocimiento intrínseco de lo existente. Es un camino que pasa por el autoconocimiento, la solidaridad, compasión y la sabiduría.
        La Iluminación también llamada Budeidad, se alcanza con la práctica y la integración de 10 « paramita ». La palabra proviene del sanscrito y significa: perfección; por los budistas designa la vía de la transcendencia y en nuestro caso podemos hablar de modelos de comportamientos y de técnicas.


Los 6 paramita             

En la primera fase se trabaja sobre 6 “paramita” que son los siguientes: la meditación, la disciplina, la energía, la paciencia, el altruismo y la percepción interne.

                                                   
LA MEDITACION:
La meditación es necesaria para evitar la dispersión mental y renovar nuestras energías. Permite una mejor comprensión de los mecanismos mentales, adquirir la capacidad de provocar una alteración de la conciencia y una multitud de cosas menos espectacular pero mucho más esencial como pueden ser pararse, sentarse 10 minutos y escuchar los ruidos que habitan nuestra vida para tomar plena consciencia de uno mismo y de lo que nos rodea. La meditación requiere mucha práctica pero su aprendizaje es, en sí mismo, sabio y enriquecedor.
                                                                            

LA DISCIPLINA:

Existen tres tipos de disciplinas que son las siguientes:
-              La disciplina de no hacer el mal.
-              La disciplina de la virtud.
-              La disciplina de la meditación.    
           
LA ENERGIA:
Es la fuerza de la voluntad  estrechamente ligada a la disciplina y dirigida hacia el crecimiento espiritual.

           LA PACIENCIA:
Es principalmente la capacidad de soportar los insultos y el dolor.
     
ALTRUISMO:
Existen tres tipos de ayudas que son los siguientes:
-              Ayudar y proteger espiritualmente los demás.
-              Ayudar materialmente los que lo necesitan.
-              Ayudar dando conocimientos.
     
LA PERCEPCION INTERNA:
Es el conocimiento intuitivo de las cosas sustentado por el estudio.

Los 6 « Paramita » funcionan por pares que se retroalimentan. En la práctica forman una totalidad integrada en un circulo que a un nivel más elevado se transforma en una espiral que expande los “los paramita” y con ellos la conciencia.


                               
       Altruismo          

                   D
isciplina                         Paciencia
                      
                           Energía                 Meditación

                              Percepción interna


       MEDITACION/DISCIPLINA:
Meditar tan solo 10 minutos al día aportan unos enormes beneficio pero para conseguirlo se necesita mucha autodisciplina. Son a pena 10 minutos sentados a no hacer nada y sin embargo la mayor parte de nosotros no tenemos la voluntad de hacerlo al cotidiano.
                         
EL ALTRUISMO/PERCEPCION INTERNA:
El altruismo o la enseñanza necesitan un sentimiento de empatía para ser expresados correctamente. La interacción desinteresada nos hace tomar conciencia de una realidad común.

ENERGIA/PACIENCIA:
Se necesita mucha energía transmutada en fuerza de voluntad para aceptar una ofensa cuando uno sabe que podría hacer daño a su agresor. Encontramos esta enseñanza en “El padre nuestro "o en Jesucristo que pide a sus discípulos de dar la otra mejilla. ¿Quién tiene la fuerza suficiente para ofrecer la otra mejilla? Evidentemente yo, no. Y sin embargo es la enseñanza que mas nos fortalece!
                               
El nivel más alto se añade cuatro “paramita” que llevan a la budeidad y que son los siguientes:

CAPACIDAD EN LA ACCION:       
Es  la capacidad de elaborar técnicas que permiten despertar las potencialidades de los demás de acuerdo con las características psicológicas de cada persona.
                    

COMPROMISO:        
Es la capacidad de unir el crecimiento individual al  crecimiento de las personas con las cuales uno se relaciona y por extensión a la humanidad.

EL PODER:   
Es la capacidad, a través de la práctica de unificar los “paramita” de fortalecerlos y de insuflarles vida para que se expandan.

EL CONOCIMIENTO:                    
Es la capacidad de conocer la esencia de las cosas a partir de una percepción mística del mundo y de ser capaz de armonizar ese saber para poder elegir el camino correcto a pesar de las circunstancias.
Mas allá de las técnicas de lucha que podemos aprender en un dojo, un gimnasio o un curso de defensa personal y que no sirven de nada desde que el señor Colt ha inventado el revólver, el camino de los guerreros pasaba por la práctica cotidiana de los “Paramita”. En el mundo de antes, la lucha era a muerte y el que sobrevivía era, generalmente, el que había comprendido el sentido de la existencia.



                                             

                            
                                      El Qi Gong y el Taoismo


El Qi Gong o Chi kung, según su pronunciación, es un arte milenario chino cuyos orígenes se pierden en épocas remotas. Guarda en el, unas reminiscencias chamanicas. Extrae sus conceptos  del Yijing, una obra conocida en occidente, como “El libro de las mutaciones”, escrito en 1000 av. J.C. Es en el Yijing que son definidos, por primera vez,  el yin y el yang; respectivamente el príncipe pasivo y activo que pone en movimiento lo existente, según la tradición china.                                                       


La filosofía taoísta ha sido expresada en el Daodejing o Tao to King, una obra que podría ser del siclo III av. J.C, generalmente, atribuido a Lao tse. No estamos seguros de nada. Parece ser que Lao Tés fue el responsable de la biblioteca imperial y que el Daodejing es una recopilación posterior a su muerte. Sería una recopilación que reúne el saber de varias escuelas iniciáticas y religiosas.


A la base, el taoísmo no es  una religión, sino una concepción filosófica del mundo. Cuando, mas tarde, se convierte en una religión, vehicula una visión diferente del concepto de Dios. El Tao no tiene forma, es lo inefable de donde emana todo lo existente. Puede ser traducido como la” vía de la bondad», de «la rectitud», de “la virtud”. Puede también,  traducirse como: “la vía de la naturaleza”. Para los taoístas el Principio de la creación es sabio y generoso. No es una visión del mundo tan diferente a la de los grandes filósofos y místicos Occidentales. Los taoístas consideran que todas las virtudes emanan de una virtud esencial  inherente al Tao que podría definirse como una energía bondadosa que baña el mundo y lo pone en movimiento. En consonancia con este príncipe, el hombre debe superar las influencias culturales y sociales para vivir en armonía con el Tao y  con la naturaleza profunda de nuestra individualidad, entendida como una interacción constante con el mundo.


Uno de los aspectos  más interesantes del taoísmo es su concepción cíclica de las dualidades. Según  los taoístas el yin es consustancial del yang y vice versa como lo es lo femenino del masculino, el bien del mal etc.

Algunas manifestaciones del yin:
-           Femenino, frio, ligero, tranquilo, condensado y sutil.
           Algunas manifestaciones del yang:
-          Masculino, caliente, pesado, excitado, expendido, manifiesto.
 Como lo muestra su símbolo el yin contiene el yang y viceversa. Es lo mismo por cada una de sus manifestaciones.

                                   
                                             
El Qi Gong esta impregnado de filosofía budista porque una de su más gran aportación nos viene de Bodhidharma que era budista. La legenda cuenta que después de una visita al emperador de China, decidió volver a su India natal. Por el camino pidió hospitalidad en un monasterio donde, solo, encontró unos monjes raquíticos e incluso sin fuerza para rezar. La historia cuenta que se encerró 9 años, un una cueva cerca del monasterio. Volvió a salir, de la misma, después de haber escrito uno de los tratados  más importante del budismo donde explica, a través de diferentes ejercicios, como alcanzar la iluminación. Enseñó, también, a los monjes a fortalecerse y el monasterio se convirtió en uno de los templos más prestigiosos de las artes marciales: los monjes Shaolin son los herederos del saber de Bodhidharma.


                                
                                     
La palabra Qi o Chi significa energía vital y se compone de tres elementos que son los siguientes:
-              Los alimentos.
-              El oxígeno.
-              La energía psico-emocional.



La palabra Gong o Kung, puede ser traducida como: “practica continua”. El Qi Gong es un arte que requiere paciencia y constancia.

El Qi Gong busca  equilibrar  nuestras energías. Según la medicina china, la energía es transportada en todo el cuerpo por unos canales llamados: meridianos. Los textos antiguos identifican 26 meridianos que irrigan el organismo. Las enfermedades estarían provocadas por unas obstrucciones que impiden la circulación natural del flujo de energía. La medicina china restablece el flujo de energía utilizando la acupuntura, los masajes o lo hace a partir de movimientos simples que armonizan el gesto y la respiración. Se practican, también, unos ejercicios estáticos.



Los 5 tipos de Qi Gong                              
                Existen fundamentalmente 5 tipos de Qi Gong. Cada estilo prioriza un aspecto del arte pero todos se complementan:
-              La Tuna: Los ejercicios respiratorios son los mas practicados.
-              El Jinggong: trabaja sobre el mental.
-              El  Zhuanggong: Preconiza la inmovilidad de las posturas de pies.
-              El donggong: Préfère les mouvements souples.
-              El Daoying: Se inclina por la meditación.
En todos los estilos la respiración es primordial. Existen varios tipos de respiración que podemos combinar según nuestras necesidades. La respiración se compone de varias fases. Las principales son la inspiración y la expiración, pero también hay las fases de retención, sean a pulmones vacios o llenos, practicadas en diferentes tipos de respiraciones.





La Respiracion

Existen tres maneras de respirar de un modo natural. La primera es una respiración abdominal practicada de forma inconsciente por los niños lo que les permite  desbordar de una energía que los adultos envidian a menudo. Gestionan mucho mejor la aportación de oxigeno. La expiración es profunda y se hace a partir del abdomen. El aire que entra en los pulmones hace bajar el diafragma lo que permite una mayor capacidad pulmonaria. Con la edad adulta, el estrés y la vida sedentaria, la respiración se hace más alta, el diafragma es menos utilizado y la energía se resiente. Hay también la respiración clavicular que podemos observar en situación sofocantes donde la persona respira a un ritmo rápido moviendo las clavículas de arriba abajo. Lo mas apropiado es, lógicamente, aprovechar toda la capacidad pulmonar, empezando por recuperar la costumbre la costumbre de una respiración abdominal.

                        
La respiración puede practicarse: tumbada, sentada o de pies. Para tomar conciencia de la respiración abdominal, aconsejo de atarse una cintura alrededor del tórax de manera a bloquear el movimiento de las costillas. Al inhalar el tórax no puede moverse y la respiración se hace, automáticamente, bajando el diafragma. Es un truquillo que permite tomar conciencia de la respiración abdominal pero que en ningún caso debe ser utilizado para practicar los ejercicios. Una vez la toma de conciencia hecha, la respiración correcta vendrá con la práctica.



                              


-             Nos vamos a sentar las piernas cruzadas. Si quieres pon una almohada bajo tus nalgas para estar más a gusto. Mantén tu espalda derecha pero con los hombros bajos y relajados. Es importante que la columna vertebral sea alineada. Tu barbilla se alinea con el resto de la columna. Tu mano izquierda agarra, suavemente, los dedos de la mano derecha y colocamos las dos manos a 4 dedos debajo el ombligo. Cuando no estamos acostumbrados, mantenerse, mucho tiempo la espalda recta, en la postura correcta, no es fácil pero con la práctica te darás cuenta que la postura correcta es, en si, un ejercicio que regenera.
-            En un primer momento, vas a exhalar todo el aire que tienes en los pulmones. Hazlo por la boca contrayendo el abdomen y forzando la exhalación de modo a expulsar todo el oxido de carbono de tus pulmones. Exhalas por la boca para prepararte por el ejercicio, a continuación, lo harás por la nariz.
-           A continuación: inspira por la nariz dejando que la expiración se haga por si misma. No fuerzas, deja el aire llenar tus pulmones e hincha un poco tu abdomen, al expulsar el aire fuerza la exhalación, entrando un poco el abdomen. Imagina que el aire que inspira limpia tu organismo. Repite una decena de veces. En los primeros tiempos puedes contraer tu abdomen y hincharlo empleando tus músculos abdominales. Con la práctica, el movimiento se hará a partir de la respiración.
-           Siempre en la misma postura inspira y expira por la nariz. La respiración es fluida y silenciosa. El tiempo de la inspiración es ying y es igual al de la inspiración que es yang. Respira con fluidez una decena de minutos, concentrándote 4 dedos debajo el ombligo.


Puedes jugar con tu respiración pero sin nunca forzar. Como acabo de decirlo la inspiración es yin y la expiración es yang. Si expiras vaciando, totalmente, tus pulmones, te darás cuenta que tu inspiración se hará mas potente. Al estremo en que yin se convierta en yang y viceversa.
-           Si quieres relajarte completamente, dobla el tiempo de la expiración en relación con el tiempo de la inspiración. Juega, también, con las retenciones a pulmones llenos o vacios, pero sin forzar y sin buscar ningún resultado, simplemente para experimentar.
-             Si siente un pequeño mareo por la falta de costumbre, no es grave, tu paras y vuelves a empezar un poco mas tarde.
-     Si sufres de hipertensión no practiques una respiración con retenciones. Respira normalmente alargando un poco el tiempo la expiración pero sin forzar.


La concentración es, también, muy importante en la práctica del Qi Gong. Se puede hacer contando el número de respiración o visionando unos lugares específicos del cuerpo.


Como los yoguis los taoístas piensan que el cuerpo humano posee unos centros de energía. Los chinos los llaman Dantian, que puede traducirse por “campos de cinabrio”. Es una clara alusión al alquimia china que creía este mineral mágico.


Los Dantian son los siguientes:

-              El primero Dandian está situado cuatro dedos debajo el ombligo.
-              El segundo Dantian está situado en el ombligo.
-              El tercero Dantian está situado algunos centímetros detrás del ombligo.
-              El cuatro Dantian está situado entre los dos ojos.
-              El quinto Dantian esta situado en la cima del cráneo.       
                       
                               

Vamos a servirnos del primero Dantian para los ejercicios siguientes. Durante siglos el Qi gong ha sido la fuente de numerosas leyendas pobladas de proezas pero también de pretendidos peligros para el no- iniciados. El Qi Gong no es peligroso. Sus movimientos son muy fáciles a aprender y desvelan sus secretos al practicante. Por esta razón, los Antiguos, celosos de su saber y de sus privilegios, propagaron que su arte era peligroso para los que no seguían el camino correcto. En el peor de los casos, la practica, puede convertirse en una pérdida de tiempo saludable que puede ser inoperante por la persona que no la aborda con constancia y seriedad, pero no es peligrosa. En la practica hay que tener presente que los beneficios del Qi Gong se adquieren a través de la relajación mental y física juntos a una respiración correcta.

Nos concentraremos durante los ejercicios de respiración y los ejercicios en movimiento: Aproximadamente 4 dedos debajo el ombligo. Cuando estaremos en meditación o, simplemente,  a la escucha de los ruidos y de los silencios que nos rodean intentaremos sentir el Dantian que los taoístas llaman: “el valle del espíritu” situado entre los dos ojos.


La filosofía oriental y su poética permite un lenguaje simbólico que se dirige a todas las esfera de la conciencia y unifica las dimensiones física, psíquica y espiritual del ser humano. En la práctica hay que deshacerse de todas las preocupaciones y por ello vamos a ritual izar  nuestros gestos.

La conciencia debe llenarse de la información interna y externa de nuestros sentidos para poder abstraerse del dialogo incesante de los pensamientos. Descalzarse y sentarse pueden transformarse en un ritual si cada gesto se conyugue al presente.
Durante la secuencia es necesario abolir los automatismos para prestar toda su atención a los gestos que hacemos. Los ruidos también son importantes; hay que diferenciarlos sin implicarse en la escucha. Dejamos simplemente el aparato auditivo transmitirnos los sonidos. El canto del pájaro esta diferenciado entre los ruidos que lo cubren. Prestar atención a sus sentidos es darse cuenta que incluso en las junglas de cimentos, puedes escuchar un pájaro. Falta raramente a la cita, cuando toma el tiempo de escuchar y que lo haces en un sitio que piensa desertado por los pájaros, su descubrimiento se vuelve mágico.
                                



El Automasaje

Después de haber hecho el ejercicio de respiración, vamos a pasar al automasaje. Este nos va a permitir equilibrar las energías y fortalecer el organismo.
Sentado las piernas cruzadas, vamos a empezar por masajear la parte alta del cuerpo concentrándonos sobre las sensaciones que nos procura nuestro masaje: antes, después y durante.

Masaje por el sistema auditivo:

-              Calentar las manos frotándolas una contra la otra y masajear el globo de la oreja. Hay que hacerlo entre 30 et 60 secundas.
-            Colocar la palma de las manos sobre las oreja de manera a tapar sus orificios y dar unos golpecitos con los índices sobre la parte posterior del cráneo, mas precisamente sobre el hueso occipucio. Si las orejas son bien tapadas y los dedos bien posicionados deben oír un sonido parecido al sonido del tambor. Este ejercicio se llama “el tambor celestial”. Puede tamborear entre 30 y 60 secundas.
-           Tapar los orificios de las ojeras con los dedos índices y sacarlos rápidamente. La sensación que procura el gesto, hace pensar al verbo: desatascar. Repite 7 veces.

                           
Ejercicios por la boca:

-                  Chocar los dientes . Concentraros y chocar, suavemente, la parte alta y baja de la dentadura. Hacerlas entrechocarse unas 21 veces.
-              Pasar la lengua, con fuerza, sobre los dientes de abajo arriba y de izquierda a derecha 21 veces para limpiar la boca. Una vez que haya terminado, escupir la saliva que ha secretado.
                El movimiento de la lengua aumenta la sensibilidad de la mucosa bucal y la secreción de la saliva, lo que despierta el apetito y facilita la digestión.

Masaje para los ojos:

-            Masajear la sien: frotar las manos para calentarlas y masajear la sien durante 1 minutos.
-          Masajear los parpados y los globos oculares: Frotar el dorso de los dos pulgares para calentarlos y acariciar, suavemente, los parpados de arriba abajo. Después con el costado de los dedos pulgares masajear las cejas en un movimiento que va del interior al exterior. Haz  21 repeticiones.
-        Haz rular los globos oculares 7 veces hacia el lado derecha y 7 veces hacia el lado izquierdo.
-           Masajear “El valle del espíritu”: Colocar la punta del dedo índice en las entre cejas y con el dedo medio y el pulgar coger el nacimiento del puente de la nariz y masajear de un modo circular entre 30 y 60 segundos. Tu dedo índice esta en el punto que llamamos, comúnmente, el tercero ojo.
Los masajes calientes y ligeros facilitan la circulación sanguínea y aumenta la secreción de lágrimas, ellas protegen los ojos. Los movimientos circulares del globo agilizan el musculo ocular, disminuye la fatiga y aumenta la visión

Masaje para la nariz:

-              Frotar los dorsos de los pulgares hasta calentarles, luego sírvete de los mismos para masajear las alas de la nariz entre 30 et 60 segundas y de arriba abajo.
-              Con la punta de los dedos índices masajea, haciendo pequeños círculos, un punto que se encuentra en la parte externa de las alas de la nariz: prácticamente a la mitad de los lados de la nariz.
El masaje sirve para estimular la circulación sanguínea de la mucosa nasal, igual que estimula la secreción normal de las mucosidades e impide la entrada de polvo. Es un ejercicio que previene contra el catarro.

Masaje facial:

-          Frota tus manos hasta calentar sus palmas y pásalas de arriba abajo y de abajo arriba por tu rostro, de la frente a la barbilla y de la barbilla a la frente. El gesto es similar a aquel que hacemos para lavarnos la cara. Masajea durante uno minuto con este gesto y continúa  haciéndolo durante un minuto mas dejándote guiar por tus sensaciones.
El masaje estimula la circulación sanguínea del rostro y le proporciona un aspecto saludable. Aumenta la elasticidad de los músculos faciales y de la piel. Regula la actividad nerviosa y es beneficioso para la vista. Fortalece la dentadura y lucha contra las arrugas.

Masaje para el cuero cabelludo:

-              Servirse de la punta de los dedos como de un peine para peinar el cuero cabelludo de arriba abajo. Es decir partiendo del centro y extendiéndose sobre los lados. Hacerlo entre 60 secundas y 2 minutos.
-              Masajea con la punta de tus dedos, la totalidad del cuero cabelludo.
-              Frota tu cabeza con las palmas de tus manos de 30 a 60 segundos. Revigoriza!
El masaje previene contra los dolores de cabeza y los mareos. La circulación sanguínea puede, también, ayudar a prevenir la calvicie.

Masaje por el cuello:

-             Con las manos cruzadas detrás de la cabeza, lleva esta hacia atrás al mismo tiempo que inspiras por la nariz y haciendo un poco de fuerza con tus manos para hacer más difícil el movimiento del cuello. Luego expirando lleva tu barbilla hacia tu pecho en un movimiento inverso. Repito 7 veces.
-            Frota las palmas de tus manos hasta calentarlas y masajea la parte posterior de tu cuello entre 60 segundos o 2 minutos.
-        Mirar hacia cada lado: vuele la cabeza hacia la izquierda inspirando, luego hacia la derecha expirando. Repito el movimiento 7 veces.
El masaje local favorece la actividad muscular del cuello. Sirve, desde luego, contra las tensiones del cuello que es un lugar del cuerpo donde tienen tendencia a acumularse.
                    

Masaje para los hombros:

-          Frota las palmas de tus manos hasta calentarlas y con la mano derecha masajea el hombro izquierdo, luego, con la mano izquierda has lo mismo con tu hombro derecho. Masajea cada hombro entre 60 secundas y 2 minutos.
Como hemos dicho, el masaje local favorece la actividad muscular y la circulación sanguínea.
                     
Masaje para el pecho:

-              Frota las palmas de las manos hasta calentarlas y masajea el lado izquierdo de tu pecho con tu mano derecha, luego, con tu mano izquierda masajea el lado derecho del pecho. Masajea a cada lado entre 3 y 5 minutos.
-                 Con el canto de la mano o con el puño, da unos golpecitos sobre tu pecho. Empieza con tu mano derecha en el lado izquierdo y viceversa. Da un centenar de golpecitos a cada lado.
El ejercicio estimula la circulación sanguínea, amplia la capacidad pulmonaria, fortalece los músculos y los tendones pectorales y aumenta la capacidad funcional de los órganos internos.

Masaje de la región lumbar:

-            Frota las manos hasta calentarlas y masajea la zona de los lumbares entre 3 et 5 minutos.
Es una zona muy importante del cuerpo que se carga fácilmente. El masaje facilita la eliminación de las tensiones. Numerosos nervios y meridianos parten de esta región,  masajeándola estimulamos los órganos por donde se distribuyen.

Masaje de los Dantian inferior:

-              Frota las palmas de tus manos hasta calentarla. Pon tu mano derecha sobre el abdomen y coloca tu otra mano sobre la derecha. Haz 101 movimientos circulares en el sentido de las agujas de un reloj. Los movimientos deben ser amplios y cubrir la región abdominal. Este ejercicio combate les problemas de indigestión y de estreñimiento.
-              Frota las palmas de tus manos hasta calentarlas. Coloca tu mano derecha 4 dedos debajo del ombligo y de tu mano izquierda agarra tu testículo izquierdo. Con tu manos derecha frota la zona situada debajo el ombligo y con tu mano izquierda, masajea, suavemente, tu testículo, contando 9 veces 9 sin perder la cuenta. Repite el ejercicio del otro lado.


Los masajes de “las perlas de jade” como las llaman los chinos, estimulan la producción de testosterona. Con la mente concentrada en dos gestos diferentes, seria más fácil de contar de un modo continuo hasta 81. Los Antiguos nos indican de contar 9X9 y me remito a sus consejos: hay que concentrarse en los gestos, las sensaciones y la cuenta. Este ejercicio estimula la energía yang y previene la eyaculación precoz.

Masaje del  talón de alquiles:

-          Con el dedo pulgar y el índice, masajea un punto situado al nacimiento del tendón de Aquiles, entre 1 y 2 minutos


A través de los meridianos, el masaje irriga, de energía, la zona lumbar. Se trata de un punto de acupuntura que estimula los Dantian inferiores y el masaje beneficia a los órganos internos.

Masaje de los pies:

-          Frota las palmas de tus manos hasta calentarlas y masajea la planta de los pies durante 5 minutos. Masajea enérgicamente y de manera intuitiva.


Aunque existen representaciones de la planta de los pies con las zonas correspondientes a las diferentes partes del cuerpo, solo nos dan unas vagas indicaciones. Las terminaciones pueden ser diferentes según las personas. En los pies se encuentra la termínale de meridianos muy importantes y el masaje de esas zonas repercuta sobre la totalidad del cuerpo.
                             
Los tiempos que he indicado, por cada ejercicio, son relativos. Personalmente prefiero contar el número de masajes o de respiraciones. Cuento 21 por cada ejercicio, salvo por el masaje del pecho donde cuento 50 para cada lado.  Es importante prestar atención a todas las sensaciones que producen los masajes. No conozco ninguna contraindicación. A lo largo de mi vida, hubo, a menudo, épocas en las que practique esos ejercicios. Cuando necesito ponerme en forma nunca los olvidos. Al cabo de una decena de días de práctica, siento sus efectos. Se traducen por la sensación de haber fortalecido mi cuerpo más aun que practicando unos ejercicios que en apariencia son mucho más físicos.




El Centro de Gravedad
       
Después del auto masaje, lo idóneo es  practicar algunos movimientos de Qi Gong que van a permitir aumentar sus efectos y flexibilizar el cuerpo. Para empezar vamos a ponernos de pie e intentar tomar conciencia de nuestro centro de gravedad;
-              Para ello vamos a juntar los pies y ponernos el mas recto posible. Vamos a entrar la cintura y un poco la barbilla de manera a alinear toda la columna vertebral. El peso del cuerpo debe ser repartido, a partes iguales, sobre las plantas de los dos pies. Los brazos  están relajados a lo largo del cuerpo y los hombros están bajos.
-              A continuación, sin levantar los talones del suelo y intentando mantener la columna lo mas recta posible, desplazamos el peso de nuestro cuerpo sobre la punta de los pies. Tomamos conciencia del desplazamiento del centro de gravedad y retomamos la postura inicial.
-          Hacemos lo mismo pero esta vez hacia atrás llevando el peso del cuerpo sobre los talones sin levantar la punta de los pies y esforzándonos para sentir nuestro centro de gravedad que se encuentra tres o cuatro dedos debajo el ombligo.

No es tan sencillo tener nuestro peso repartido por igual sobre la planta de los dos pies pero es un ejercicio que se puede practicar en cualquier momento y en cualquier lugar. En tu vida cotidiana  toma el tiempo de sentir a donde esta el peso de tu cuerpo y tu equilibrio. No cuesta nada y tomar conciencia de nuestro centro de gravedad nos permite ser mas agile y flexible en nuestros desplazamientos.


Una vez el ejercicio precedente terminado, vamos a separar las piernas a la anchura de las caderas para empezar los movimientos  de Qi Gong. Todo el cuerpo debe estar relajado, incluso los dedos de los pies. Los brazos caen a lo largo del cuerpo. El rostro se relaja y dibuja una sonrisa. No es necesario que se vea pero ayuda. Los maestros chinos la llaman: “la sonrisa interior” y subrayan su importancia para poder sacar, de la practica, los mayores beneficios posible. No olvidamos, pues, de deshacernos de todas las preocupaciones cotidianas para ponerte al escucha de tu cuerpo.

Sostener el cielo

El primer ejercicio que vamos a practicar se llama “Sostener el cielo”. Permite una buena circulación de la energía en todo el cuerpo. Tenemos las piernas separadas a las alturas de las caderas y estamos a la escucha de nuestro cuerpo y de lo que nos rodea.
-              Lleva tus manos delante del cuerpo a la altura de la cintura. Las palmas mira el suelo. Las dos se tocan a través de la punta de los dedos, mas precisamente a través del dedo mediano.
-       Inspirando, levanta los brazos, tendido, pero muscularmente relajados, encima de la cabeza. El movimiento ha dado la vuelta a las palmas de las manos hacia el cielo.
-           Los pies bien enraizados en el suelo, estira tus brazos hacia el cielo aguantando la respiración uno o dos segundos y vuelve a tu punto de partida expirando. Repite este movimiento entre 7 y 10 veces. La inspiración y la expiración se hacen por la nariz. Sincroniza el gesto y la respiración.  Recuérdate que la inspiración es yin y la expiración es yang.

                        
“Existen unas variantes un poco mas avanzadas. En una de las variantes, en vez de quedarse los pies enraizados en el suelo, cuando inspiras debes ponerte sobre la punta de los pies al mismo ritmo que levantas los brazos. En la fase de expiración se vuele a poner la planta de los pies en el suelo. La dificultad consiste en sincronizar los dos movimientos y la respiración. Lo que puedes hacer es realizar 7 movimientos con la planta de los pies en el suelo y 3 otros poniéndote sobre la punta de los pies al subir los brazos.

Existe también una variante estática que se hace los pies juntos. Al levantar los brazos hay que ponerse sobre la punta de los pies pero a diferencia de la forma precedente, no volvemos a bajar, hay que quedarse sobre la punta de los pies durante uno o dos minutos. El problema, aquí, consista, en mantener un equilibrio estable mientras que se respira relajadamente.
Una vez este ejercicio terminado, relajamos, mas aun, el cuerpo y respiramos 5 veces.


Recolectar estrellas

Ahora vamos a “Recolectar las estrellas”, es así que los maestros chinos llaman al movimiento siguiente. Este ejercicio es excelente para las ulceras, la gastritis, la indigestión y los problemas de vesícula biliar.
-              En la misma postura que la precedente: las piernas separadas a la altura de la cintura, forma una bola con tus manos, como si sostuvieses una pelota de básquet delante de tu cuerpo. La mano derecha se sitúa a la altura del plexo y la izquierda 4 dedos debajo el ombligo. Imagina que sostienes una bola de energía.

-              Las manos van a cruzarse delante del cuerpo. La mano derecha va a bajar hasta la pierna mientras la mano izquierda va a subir hasta encima de la cabeza. En el movimiento la palma de tu mano izquierda da la vuelta hacia el cielo. Mira du mano. Los dedos de las dos manos miran hacia el interior. Inspiran durante el movimiento imaginando que te llenas de la energía del cielo y de la tierra. Estira tu costado izquierdo manteniendo el peso de tu cuerpo repartido sobre la planta de los dos pies, una o dos segundas antes de volver a formar la bola.
-              Las manos se van a cruzar de nuevo. La mano izquierda va a situarse donde se encontraba la mano derecha, al empezar el ejercicio y esta ultima va a colocarse debajo el ombligo para sostener la bola de energía. La expiración se hace al bajar y se termina al formar la bola antes de volver a hacer el movimiento, esta vez, del otro lado: la mano derecha sube encima de la cabeza y la izquierda baja hasta la pierna. La inspiración se hace por la nariz y la expiración se hace por la boca. Es la única vez que la expiración se hace por la boca. En los demás ejercicios las dos fases de la respiración se harán por la nariz.

El Qi Gong trabaja todas las dimensiones y para que no se quede en una simple sesión de gimnasia, es necesario trabajar lo mental. En este ejercicio cuando expiras, imagina que expulsas de tu cuerpo la energía viciada o tus miedos. En este estado de relajación, la mentalización se transforma en una especie de auto hipnosis que alcanza los estratos más profundos del subconsciente. Hasta un cierto punto, permite deshacernos de lo que nos molesta.
La variante que practico es estática. Tras haber hecho la bola, estiro los brazos y me quedo en esta postura 21 respiraciones de cada lado.


Empujar montañas

Ahora vamos a ver un ejercicio llamado: « Empujar montanas ». Es un ejercicio que fortalece los brazos y que esta indicado por los reumatismos, los problemas renales y los dolores de espalda.
-              Siempre en la misma postura lleva tus brazos sobre el costado a la altura del pecho como si te prepararas a empujar algo que se encontrara frente a ti. Inspira, la inspiración terminada, empuja expirando por la nariz guardando los brazos lo mas relajados posible. Imagina que el aire que expulses, exteriormente, es energía que, interiormente, recorre tus brazos, hasta la punta de tus dedos. No extiendes completamente tus brazos, deja tus codos un poquito flexionados e intenta dirigir el empuje, un poco, hacia arriba.

-              Vuelve los brazos a su punto de partida inspirando e imaginando que te llenas de energía para fortalecerlos. Puedes, también, imaginar fortalecer la espalda ya que el movimiento trabaja sobre la espalda a través de los meridianos.

Practicando este movimiento, los maestros chinos se imaginan empujando una montaña, subrayando que la fuerza del empuje depende del grado de relajación de los brazos. Personalmente prefiero imaginar el flujo y reflujo de la marea. Cuando practica Qi Gong, intenta siempre imaginar unos lugares paradisiacos. Cierra los ojos y viaja por los lugares los más maravillosos. No cuesta nada y facilita las sensaciones de bienestar.

Después de respirar, profundamente, 5 veces, vamos a hacer 7 flexiones de piernas en equilibrio. El ejercicio permite una mejora circulación del flujo sanguino y de la energía.
-              Lleva tus brazos a la altura de los hombros poniéndote sobre la punta de los pies, inspira al mismo tiempo. Mantiene tu espalda lo mas derecha posible.
-              Expirando y quedándote sobre la punta de los pies, baja  sobre tus piernas lo más lentamente posible. Vuelve a subir inspirando. Repite 7 veces antes de pasar al movimiento siguiente.
Guardar el equilibrio puede, quizá, parecer un poco difícil las primeras veces, pero si nos concentramos no requiere muchos esfuerzos.



Levantar la Luna

Vamos a terminar con el movimiento llamado: “levantar la luna”, que refuerza toda la columna vertebral y alivia las tensiones gracia a una aportación de energía y de sangre.
-              Expirando, agáchate hacia delante intentando tocar tus pies con la punta de los dedos. No fuerces demasiado, deja el peso de tu cuerpo plegarse hacia delante. Si no lograr tocar la punta de tus pies, no es importante: practicando durante unos días, harás tu cuerpo más flexible y terminaras por tocarles. Cada cuerpo posee su propio nivel de elasticidad, y los efectos del movimiento son los mismos para todos.
-              Quédate en esta posición 21 respiraciones. A cada expiración bájate un poco mas, sin forzar. Cuenta las respiraciones, si además al final de cada inspiración te repites mentalmente: “Me calmo” y al final de cada expiración repites: “Me relajo», ampliaras los beneficios del ejercicio.
-              Junta los dedos índices y pulgares de cada mano para formar un triangulo invertido. A continuación, inspirando, incorpórate despacio hasta inclinarte hacia atrás. Durante el movimiento mira tus manos. Cuando te inclinas hacia atrás, no fuerces sobre los lumbares: la inclinación parte de las vertebras cervicales y de la parte superior de la columna  vertebral.
-             Agáchate de nuevo hacia delante expirando y inspira incorporándote hasta inclinarte otra vez hacia atrás. Repite el movimiento completo 7 veces y vuelve a tu punto de partido.

Una vez los ejercicios terminados, siempre de pies y tus manos colocadas 4 dedos debajo el ombligo, tu peso repartido sobre la planta de los pies, respira unos minutos antes de volver a la vida cotidiana. Después de los ejercicios esta aconsejado andar un poco o correr unos minutos para intensificar sus efectos. Lo idóneo seria una secuencia de Tai chi, pero esto, aunque sea complementario, es otra historia, otro aprendizaje.
Te preguntaras si puedes poner en práctica lo que explico en este pequeño manual. Sin ninguna duda. No hay otro maestro que tu propio cuerpo y tus sensaciones. Es experimentando que desvelas los secretos de este arte. Los maestros pueden ensenarte la forma de un movimiento, su esencia la descubrirás practicando miles de veces el mismo gesto y escuchando tu cuerpo.
He escrito la introducción hace una quincena de anos para tener un modelo de comportamiento acorde con mis propios principios y he hecho una interpretación, un tanto subjetiva de las enseñanzas budistas.

El automasaje lo he aprendido en un libro escrito por un Maestro chino y que hoy es probablemente imposible de encontrar. Existen varios tipos de automasajes y a lo largos de los años he estudiado algunos, me quedo con el que os he presentado por ser, en mi opinión, el mas eficaz.
          Los movimientos de Qi Gong provienen de una secuencia llamada por los chinos: « Las 8 piezas del brocado ». Se trata de la serie de movimientos la más conocida y la más practicada del Qi Gong. La encontraras en cualquier libro sobre este arte y pienso que puedes, incluso, encontrarla sobre internet. Los Maestros chinos dicen que se necesitan 3 minutos para aprender esos movimientos y 3 años de práctica para comprenderlos. No escuches los chinos, escucha tus propias sensaciones y fortaleces tu cuerpo y tu espíritu en la práctica.

Gilbert Ghislain 16 de Agosto